Sevilla

Sevilla, que fue fundada en sus orígenes como ciudad romana y ahora acoge tres sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, rebosa de encanto de antigüedad.

Monumentos

Puente sobre el río Guadalquivir.

Sevilla es la ciudad con más monumentos catalogados en Europa, lo que la hace destacar de una forma notable en este aspecto. Entre sus monumentos destacan la «Catedral, la Giralda, el Alcázar y el Archivo de Indias», que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, así como la «Torre del Oro o la Plaza de España», que son candidatas a obtener dicho reconocimiento desde finales del año 2013. Posee uno de los centros históricos más extensos de España, con unas 335 hectáreas. Igualmente destacable es su casco antiguo, el más extenso de España y uno de los tres más grandes de toda Europa junto a los de Venecia y Génova, con 3,94 kilómetros cuadrados

Catedral

Interior.

La catedral de Sevilla es la catedral gótica más extensa del mundo y la tercera más grande de los centros religiosos mundialmente hablando. Fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1987.

Su construcción se inició en 1433, sobre el solar que quedó tras la demolición de la antigua Mezquita Aljama de Sevilla. La construcción fundamentalmente de estilo gótico tardío se hizo en relativo poco tiempo, aunque las adiciones y decoraciones se fueron realizando a lo largo de varios siglos, por lo que tiene varios tipos de arquitectura: gótica (1433-1528), renacentista (1528-1593), barroca (1618-1758), académica (1758-1823) y neogótica (1825-1928).

El conjunto monumental de la catedral lo complementan la Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real. El Patio de los Naranjos, uno de los anexos más visitados, es un espacio rectangular, a modo de patio interior, que actúa como claustro de la catedral.

Catedral y Giralda.

La Capilla Real de la Catedral de Sevilla hace las funciones de cabecera de la catedral. En dicha capilla están sepultados el rey San Fernando, Alfonso X el Sabio y Pedro I el Cruel, entre otros miembros de la realeza castellano-leonesa. En la Capilla Real se encuentra la imagen gótica de la Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla. Cabe destacar también los tesoros del templo y una gran cantidad de pinturas de Murillo, como los retratos de San Isidoro o San Leandro; cuadros como Santa Teresa de Zurbarán; o la cabeza esculpida de San Juan Bautista. La tumba de Cristóbal Colón, mausoleo obra de Arturo Mélida, se encuentra en el brazo derecho del crucero de la catedral. En 2006, un equipo de investigación del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada confirmó que los restos de Cristóbal Colón se hallan en la catedral de Sevilla.

El cabildo metropolitano es el custodio de la catedral, permitiendo la visita a los turistas y manteniendo la liturgia diaria y la celebración de las grandes festividades del Corpus Christi y de la Inmaculada Concepción. Además, atiende permanentemente la devoción a la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y de la Archidiócesis de Sevilla.

Giralda

La Giralda.

Escultura en bronce conocida popularmente como el Giraldillo.

La Giralda es el campanario de la catedral de Sevilla y la torre más representativa de la ciudad. Mide 104 metros de altura y fue iniciada en el siglo XII como alminar almohade de la mezquita mayor hoy desaparecida, a imagen y semejanza del alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos), no obstante su coronación renacentista y campanario, obra de Hernán Ruiz, fue construida entre 1558 y 1568 por encargo del cabildo catedralicio. Consta de tres cuerpos escalonados y 25 campanas, cada una de ellas bautizadas con un nombre.

Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es un remate construido en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza el Giraldillo, estatua de bronce que hace las funciones de veleta y que es la escultura en bronce más grande del Renacimiento europeo. En 1928 la Giralda fue declarada Patrimonio Nacional y en 1987 integró la lista del Patrimonio de la Humanidad.

La historia de la construcción de la Giralda se inicia con el cuerpo musulmán. Fue construido en 1184 por orden del califa Abu Yaqub Yusuf. Se basó en el alminar de la mezquita Kutubia de Marrakech (Marruecos). A raíz de un terremoto ocurrido en 1365, se perdió la antigua esfera original de cobre que coronaba la torre, que fue sustituida por un sencillo alminar. Posteriormente, en el siglo XVI, con las obras de la catedral cristiana, se añadió el esbelto cuerpo de campanas renacentista y además se construyó un remate en forma de estatua que representa la Fe. La escultura fue instalada en 1568.

La palabra giralda proviene de girar y hace referencia a la “veleta de torre que tiene figura humana o de animal”. Con el paso del tiempo, ese nombre pasó a denominar a la torre en su conjunto, comenzándose a conocer a la figura que la corona como el Giraldillo. Al campanario mirador de la Giralda se sube por unas rampas diseñadas para subir a caballo. Una vez arriba se puede contemplar una panorámica general de toda la ciudad.

El palacio arzobispal desde la torre de la Giralda.

Desde el mirador del cuerpo de campanas, en su lado Este, se divisa el Palacio arzobispal, con su portada barroca. Y el barrio de Santa Cruz. Desde el lado Sur la vista es espléndida, con parte de la catedral, el Real Alcázar, con sus murallas, palacios y jardines, así como otros inmuebles monumentales como el Archivo General de Indias, la antigua Real Fábrica de Tabacos de Sevilla, o el palacio de San Telmo. A lo lejos se distingue el puerto de Sevilla y el puente del V Centenario. Desde el lado Oeste destacan el crucero de la catedral y el patio de los Naranjos. Y desde la cara Norte se distingue el Ayuntamiento. Por otra parte, cada quince minutos, suena una de las 24 campanas del mirador, sorprendiendo con su sonido a los visitantes.

Reales Alcázares

Salón de Embajadores en los Reales Alcázares.

El Alcázar de Sevilla es el palacio real en activo más antiguo de Europa. Empezó a tomar su aspecto actual tras la conquista en 713 de Sevilla por los árabes, quienes utilizaron los alcázares como residencia de sus líderes desde el año 720. Tras la Reconquista en 1248, fue alojamiento del rey Fernando III de Castilla, tomándose por costumbre ser hospedaje de los sucesivos monarcas.

Patio de las Doncellas en los Reales Alcázares.

Una zona reservada se utiliza como lugar de alojamiento de los Reyes de España y demás miembros de la Casa Real cuando visitan la ciudad y pernoctan en la misma. Muchos actos institucionales y exposiciones importantes que se celebran en la ciudad eligen el Alcázar como lugar de la celebración. El conjunto monumental y los jardines son visitables y constituyen uno de los principales atractivos monumentales de la ciudad, ya que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. La entrada al recinto para los ciudadanos sevillanos es gratuita durante todo el año.

Las estancias más destacadas del recinto son el Patio de las Doncellas, patio principal de arte mudéjar andaluz; la Sala de los Reyes; la Sala de Carlos V, con grandes tapices, Salón del Emperador, con azulejos del siglo XV y tapices flamencos; el Salón de Embajadores, una sala cubierta por una cúpula semiesférica adornada de complicados arabescos dorados que constituye la habitación más importante del Alcázar; y los Jardines del Alcázar, que aúnan caracteres árabes, renacentistas y modernos y que disponen de varias terrazas de vegetación frondosa, con fuentes, pabellones y multitud de naranjos y palmeras.

El Terremoto de Lisboa de 1755 afectó al conjunto arquitectónico, especialmente al Palacio Gótico, en el que tuvieron que hacerse profundas reformas barrocas, especialmente visibles en el patio del crucero.118

Archivo de Indias

Archivo de Indias.

El Archivo General de Indias se creó en 1785 bajo el reinado de Carlos III con el objetivo de centralizar en un único lugar la documentación referente a las colonias españolas, hasta entonces dispersa en diversos archivos: Simancas, Cádiz y Sevilla. La Casa Lonja de Mercaderes de Sevilla, construida en época de Felipe II entre 1584 y 1598 por Juan de Mijares (“maestro mayor”) sobre planos de Juan de Herrera, es la sede del archivo.

Los documentos que conserva el archivo ocupan más de nueve kilómetros lineales de estantería. Se trata de 43 175 legajos, unos 89 millones de páginas y 8000 mapas y dibujos que proceden fundamentalmente de los organismos metropolitanos encargados de la administración de las colonias. Es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas, conteniendo información sobre la historia política y la historia social, la historia económica y la de las mentalidades, la historia de la Iglesia y la historia del arte o la geografía de aquellos territorios. Guarda una gran cantidad de piezas de gran valor histórico: textos autógrafos de Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés y Francisco Pizarro. Toda esta documentación se encuentra al servicio de los investigadores que cada año pasan por el archivo.

El Archivo es uno de los archivos generales (junto con el Archivo General de la Corona de Aragón y el Archivo General de Simancas) pertenecientes al Estado español. En 1987 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El Archivo está regido por el Patronato del Archivo General de Indias, creado por Real Decreto 760/2005, en el que participan el Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, las universidades de Sevilla, siendo además vocales natos diferentes personalidades del mundo de la cultura.

Plaza de España

Parte central del edificio de la plaza.

La plaza de España de Sevilla es un gran espacio abierto monumental rodeado por un edificio semicircular de estilo regionalista. Fue encargada su construcción al arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana del año 1929. Aquí tuvo lugar la ceremonia de inauguración de la Exposición con la presencia del rey Alfonso XIII.

Ocupa una superficie de 50 000 m², de los cuales 19 000 están edificados y los 31 000 restantes son espacio libre. Tiene también un canal que ocupa 515 metros de longitud con 200 m de diámetro y un área de 14 000 m², que la convierten en una de las obras más espectaculares del panorama español, con mezcla de estilos mudéjar, gótico y renacentista. La obra comenzó en 1914, terminándola en 1928 el arquitecto Vicente Traver tras la dimisión de Aníbal González como arquitecto director en 1926. Está situada dentro del parque de María Luisa. La entrada es libre y se cierra su acceso a partir de las diez de la noche.

Tiene forma semicircular que simboliza el abrazo de España a sus antiguas colonias y mira hacia el río, mostrando el camino a seguir hacia América.  Está decorada con ladrillo visto, mármol y cerámica, dándole un toque renacentista y barroco en sus torres.

Fue la obra más costosa de la exposición y el único elemento posterior a ella es la fuente central, obra también de Vicente Traver. El canal que contiene es cruzado por 4 puentes que representan las cuatro antiguas coronas de España (Castilla, León, Aragón y Navarra). En las paredes se encuentran una serie de bancos y ornamentos de azulejos que forman espacios alusivos a las 48 provincias españolas; en ellos se representan mapas de las provincias, mosaicos sobre hechos históricos y escudos de cada capital de provincia.

En un principio, tras finalizar la exposición, su destino era formar parte de la Universidad de Sevilla, esa es la razón de las hornacinas existentes en cada una de las provincias. Sin embargo, pasó a ser parte del gobierno militar, sirviendo sus estancias como ubicación de la Capitanía General. Uno de sus edificios alberga también la Delegación del Gobierno en Andalucía y también el Museo Histórico Militar de Sevilla.

La plaza ha sido también escenario de películas famosas como Lawrence de Arabia, Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones y El dictador.

Torre del Oro

La Torre del Oro de Sevilla es una torre albarrana situada en el margen izquierdo del río Guadalquivir, junto a la plaza de toros de la Real Maestranza. Posiblemente su nombre en árabe era Bury al-dahab, en referencia a su brillo dorado que se reflejaba sobre el río. Durante las obras de restauración de 2005, se demostró que este brillo, que hasta entonces se atribuía a un revestimiento de azulejos, era debido a una mezcla de mortero de cal y paja prensada.

Es una torre formada por tres cuerpos. El primer cuerpo, dodecagonal, fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà. El segundo cuerpo, también dodecagonal, fue mandado construir por Pedro I el Cruel en el siglo XIV.  El cuerpo superior, cilíndrico y rematado en cúpula, fue construido por el ingeniero militar Sebastián Van der Borcht en 1760, año en el que también se macizó la primera planta de la torre con escombros y mortero para reparar los daños sufridos tras el terremoto de Lisboa de 1755, dejando la puerta del paso de ronda de la muralla como puerta de acceso principal.

Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931 y ha sido restaurada varias veces. En la Edad Contemporánea fue restaurada en 1900, entre 1991 y 1992, en 1995 y en 2005. Alberga el Museo Naval de Sevilla.

Metropol Parasol

El Metropol Parasol, conocido popularmente como las Setas de la Encarnación es una estructura de madera con dos columnas de hormigón que albergan los ascensores de acceso al mirador y que está ubicada en la céntrica plaza de la Encarnación. Tiene unas dimensiones de 150 x 70 metros y una altura aproximada de 26 metros, y fue el proyecto ganador del concurso abierto por el Ayuntamiento de Sevilla para llevar a cabo la rehabilitación de la plaza en la que se ubica; su diseñador fue el arquitecto natural de Stuttgart, Jürgen Mayer.

Las obras comenzaron el 26 de junio de 2005, con un coste estimado de 50 millones de euros, y atravesaron serias dificultades hasta 2010. Una vez solventadas y tras haber elevado el coste del proyecto hasta los 86 millones de euros, fue inaugurado el 27 de marzo de 2011, después de que su incremento económico, su aspecto y su ubicación hubiesen provocado una fuerte polémica durante su construcción.

Debido a su estructura, que tiene forma de hongos, es conocido popularmente como las Setas de la Encarnación. Sus instalaciones albergan un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza de espectáculos, un mirador y el museo Antiquarium.

En enero de 2013, el espacio Metropol Parasol fue elegido, entre los 335 proyectos candidatos, como uno de cinco proyectos finalistas del Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe que conceden bianualmente la Unión Europea y la fundación Fundación Mies van der Rohe y ha protagonizado reportajes de periódicos internacionales tales como el New York Times o el Washington Post.

El Tribunal Supremo ha confirmado la ilegalidad de varios artículos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla, entre ellos el que permitió construir las Setas de la plaza de la Encarnación. Movimientos sociales para la protección del patrimonio histórico solicitan su demolición sobre la base de la legalidad vigente.

Mónica Catral
Mónica Catral

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